| Donatella Versace |
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Donatella Versace:
Hablemos un poco de sus cirugias:
Todos cambiamos a medida que pasan los años, pero lo de Donatella Versace es una transformación. Donatella Versace, diseñadora de la famosa casa de modas Versace, afirma que se ha operado los labios, la cara y varias partes de su cuerpo. Sus pómulos y lifting dan buena prueba de sus retoques con el bisturi, se destaca por el desastre de sus labios con un exceso total de silicona. El problema puede llamarse simplemente adicción, o perder el control, o querer más de lo que realmente nos conviene. La cirugía estética es un arma de doble filo, y si se abusa de ella, llega un momento en que es peor el remedio que la enfermedad y cuando nos damos cuenta, ya no hay marcha atrás. Si esto fuera una ecuación se han eliminado muchas cosas que cualquier persona debería saber, más allá de los riesgos que implica cualquier intervención para quien quiera pasar por un quirófano, siempre ponerse en manos de profesionales cualificados, superar miedos, estar psicológicamente preparado para afrontar el cambio, estar totalmente convencido del mismo, seguir al pié de la letra el post-operatorio, etc. Donatella tal vez empezó con una pequeña operación y al obtener buenos resultados, se lanzó a por mas. Hasta que llegó un momento que no supo resolver su propia ecuación.
Ni siquiera los más poderosos pueden parar lo imparable: el paso del tiempo. La reducción de esto, o el estiramiento de aquello, se deteriorará con el paso de los años; muchos de los implantes no cambiarán, pero lo que hay alrededor de estos, sí. Ejemplos sobre este tema los hay a montones, pero el cambio que ha experimentado Donatella Versace en pocos años es tan grande como catastróficamente espectacular. La excusa de que esta mujer no puede permitirse envejecer , ya cerca de 60 años, por estar a la cabeza de una de las marcas de moda más cotizadas del mundo, no sirve!!!.
Tomar buena nota en la mente de las imagen de muchos de neustros articulos que veran en nuestro sitio, antes de salir de la cirugía estética para entrar en el de la cirugía antie-stética; la línea que separa ambos mundos podría ser muy muy delgada.
Su biografia:
Donatella nació en en 1955 en Regio Calabria, al sur de Italia, justo ocho años después del nacimiento de Gianni, que se pasaba la vida al lado de su madre, una modista. Los hermanos Versace aprendieron de ella los secretos que después pondrían en práctica para formar el imperio actual que tiene como distintivo a la inconfundible cabeza de Medusa. Cuando se instaló en Milán, Gianni empezó a trabajar el cuero y el ante con las firmas Complice y Genny, pero en 1978, con 32 años, se encontraba preparado para seguir su propio camino y se hizo el rey de las pasarelas de la década de los ochenta y noventa. Al mismo tiempo, su hermana Donatella iba adquiriendo cada vez más peso en el atélier al hacerse cargo de la segunda línea del modisto, Versus, por lo que a la muerte de Gianni, a pesar de estar destrozada, no le resultó tan difícil hacerse cargo del diseño de toda la marca. Con su frase : "El buen gusto no existe", Gianni abrió multitud de caminos hasta entonces inexplorados por los diseñadores a la hora de crear y aunque esto le supuso muchas críticas, él siguió adelante con su lema. Todo este bagaje es el que ha heredado Donatella al ponerse al frente de la marca. Con su extrema sensibilidad como mujer, la pequeña de los Versace ha aportado a la marca una nueva visión. Su larga cabellera rubia y los justados diseños que luce siempre que tiene ocasión, la hacen inconfundible, y su presencia en las pasarelas siempre es tan aplaudida por los espectadores como la crítica, que ha bendecido su trabajo desde su primer desfile. Madre de dos niños, Allegra y Daniel, habidos en su matrimonio con Paul Beck, un modelo que había trabajado para Gianni en varias ocasiones, Donatella Versace ha sabido poner en practica todo lo que su madre y su hermano le transmitieron. Donatella, que siempre fue una ayuda inmensa para Gianni , él afirmaba: "... Cuando diseño llamo a mi hermana, y si a ella no le gusta, lo tiro", sigue una impecable trayectoria que asegura la continuidad de una empresa italiana con prestigio en el mundo entero. Inseparables y cada cual con su pareja (Gianni llevaba una relación estable con un italiano bien parecido), el modista y su hermana gozaron a plenitud los años de gloria, sumergidos en una riqueza propia de los antiguos príncipes. Alentado por Donatella, Gianni compró propiedades monumentales. En Milán, el restaurado palacio Rizzoli, de 3500 metros cuadrados, provisto de una piscina antigua, un gimnasio moderno, salas inmensas totalmente revestidas de mármol y pobladas de estatuas griegas así como una récamara digna de un emperador. En Miami Beach, una mansión exuberante, frente a la playa Ocean Dream. Versace adquirió un hotel junto a la residencia y lo derribó para acondicionar en el espacio resultante un patio morisco dotado de una alberca cuyo fondo estaba cubierto con mosaicos que reproducen los dibujos de sus pañoletas. El inmueble está bordeado por palmeras que el modista mandó trasplantar desde California. En Nueva York se hizo, en 1994, de un exclusivo hotel ubicado en la Quinta Avenida, el cual perteneció a Helen Menken ,la primera esposa de Humphrey Bogart, y distribuyó 18 pinturas de Picasso en los cinco pisos del establecimiento.
Inspiradora del perfume Blonde, de Versace, Donatella sabe que en la actualidad todos los ojos está puestos en su persona. Quienes operan las 2000 boutiques con el emblema de la Medusa distribuidas por el mundo, los usuarios de la ropa y los múltiples objetos amparados por la marca creada por su hermano y, en particular, los demás diseñadores, esperan comprobar pronto si ella posee la capacidad de Gianni para conservar el privilegiado puesto que alcanzó. Quienes la conocen afirman que es ahora cuando Donatella Versace se mostrará en todo su resplandeciente poder.
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